En la antigüedad la educación no era formal, era trasmitida de padre a hijo o en su defecto por
un tutor, hasta que se creo el concepto de escuela y pasó hacer una actividad más formal. Quien
educaba o enseñaba a alguien era considerado una persona muy letrada, sabia y experimentada,
tenía un gran compromiso no solo con su discípulo o alumno, si no con la persona que le encargaba
dicha tarea.
Según la UNESCO, la responsabilidad docente va desde adaptar el proceso educativo a las necesidades
del estudiante hasta garantizar una enseñanza de alta calidad. En este sentido, el compromiso que
tengo con cada estudiantes que pasa por mi aula de clase es grande, considero que tengo en mis manos
el poder de derrumbar o edificar el amor al aprendizaje.
Por tal razón, y cumpliendo con esa responsabilidad diaria, mi primer compromiso es educarme y prepararme
para los nuevos retos y paradigmas que aparecen día a día en la sociedad del conocimiento.
Personalmente no comparto la expresión que he escuchado, sobre todo en este tiempo de educación remota o
mediadas por las TIC, cuando otro profesor dice "es que el estado o el colegio debe capacitarme para estos
tiempos". La UNESCO y la OCDE coinciden que el perfil de un docente debe apoyarse en cuatro pilares: aprender a conocer, aprender a actuar, aprender a vivir juntos y aprender a ser.

RESPONSABILIDAD DOCENTE
Partiendo de esta premisa, una persona que se dedique a enseñar, debe ir más allá de sus conocimientos propios, porque es parte de su actuar día a día, tenemos que ejercer el rol de investigador, que también es parte de nuestro perfil. Por eso y con todo respeto, no me imagino a Platón dirigiéndose a la sociedad en sus tiempos, o a Aristóteles diciendo "eso no lo sé, porque Sócrates no me lo enseñó". Es mi responsabilidad no quedarme atrás, debo trotar o en algunos casos correr para ir a la par en los cambios de este mundo tan globalizado.
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Otras de las cosas que debo recalcar es que mi compromiso o responsabilidad va más allá del simple hecho de planificar y preparar una clase majestuosa o con todos los recursos disponibles. Trato de entender que pasa por la mente de cada uno de mis estudiantes, conocer la realidad que viven dentro y fuera del aula, soy muy empático con ellos, ahora más, que la pantalla del computador en una video clase rompe de una u otra manera la interacción emocional.


Actualmente trabajo en la Unidad Educativa Modelo Politécnico. Dentro de mis tareas están planificar e impartir las asignaturas de matemáticas, geometría, estadística y física. También soy tutor de curso, actualmente soy el dirigente de segundo de bachillerato.
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Otras de las responsabilidades que he asumido a partir de esta pandemia, es enseñar y capacitar a mis compañeros en el área tecnológica. Junto con los compañeros que más dominamos la tecnología hemos realizados talleres dirigidos a ellos, de esta manera le ayudamos a que su práctica docente se acople a estos tiempos de educación remota.